La imagen más vista o, al menos imaginada, de Andalucía durante el verano son  el sol, la playa, las sombrillas y la arena. Esto es normal en una comunidad como la andaluza, la que más kilómetros de playa tiene de toda España, más variada orografía en sus costas y clima más benigno.  Sin embargo, Andalucía, tiene una variada y amplia oferta interior que se complementan con zonas de baño o playas de interior que resultan, en muchos casos, desconocidas y en las que podemos disfrutar del sol, temperaturas agradables y un baño en contacto con la naturaleza, con paisajes espectaculares y con todo el mayor control sanitario y de seguridad.

Encontramos playas de interior habilitadas en balsas, embalses y ríos que se distribuyen por las provincias de Almería, Cádiz, Granada, Jaén, Málaga y Sevilla, en las que grandes y pequeños pueden disfrutar de zonas refrescantes con total garantía de higiene y salubridad, ya que se trata de zonas controladas a nivel sanitario.  Destacable, por singular, la playa nudista de Cuevas del Campo, en el embalse del Negratín, donde se puede disfrutar de la montaña (Parque Naturales de la Sierra de Baza y Parque Natural de la Sierra de Cazorla), los paisajes del Altiplano de Granada y las Badlands, así como de la arena de la "playa" y del sol de Andalucía.